Violencia machista en el deporte

Violencia machista en el deporte

El pasado fin de semana, una jugadora del Osasuna denunció insultos machistas y amenazas. Concretamente, publicaba en sus redes sociales “estas perlas”: 

“Te voy a violar” 

“Vamos a violar a todo tu equipo” 

“Súbete la camiseta para enseñarme las tetas y el culo” 

“Se os nota el tanga” 

“Voy al vestuario y te violo” 

“Tu madre me la chupa” 

“Tienes cara de chuparla bien” 

 

En la nota que esta jugadora publicaba, añadía: “Todo esto he recibido durante los noventa minutos que ha durado el partido. Soy la número 9 de Osasuna Nacional” 

Lo grave de todo esto es que se trata de comportamientos generalizados, hombres que utilizan la violencia y el acoso de la forma más natural, pero no solo en un partido de fútbol y a una menor de edad, sino como parte del machismo que sigue muy vivo a pesar de que nos quieran hacer lo contrario. Son pautas de comportamiento muy arraigadas que subyacen a una creencia de que el hombre es superior a la mujer y de que somos propiedad de ellos.  

En hechos como este, vemos grupos de hombres que intimidan y acosan como bestias, pero alrededor hay otros hombres que quizás no lanzan estas amenazas pero que son testigos silenciosos y que con esa actitud son cómplices. Si además vas al partido con tus hijos e hijas y callas ante estos actos, los están validando. Tenemos que dar un paso adelante como sociedad y si somos testigos de semejantes agresiones, denunciarlas y señar a los responsables 

La valiente denuncia de esta joven jugadora nos plantea una interesante reflexión: cuando hablamos de igualdad no debemos quedarnos solo con si la ley incluye cuotas de paridad, si tenemos judicialmente hablando los mismos derechos y obligaciones, sino que tenemos que ir más allá, los comportamientos que se repiten de padres a hijos, conductas que están arraigadas en la sociedad y de las que parece que no podemos quejarnos.  

Por otro lado, aún tenemos mucho que recorrer para entender que el feminismo no es defender a las mujeres, es también defender a los hombres. No queremos como madres que nuestros hijos se conviertan en bestias que van a ver un espectáculo deportivo y creen que pueden amenazar a las mujeres de forma impune, no queremos nos que nuestros hijos se eduquen como bestias que creen que pueden divertirse con sus amigos violando a una chica en un portal. Queremos que nuestros hijos crezcan sin violencia, sin creerse superiores a la otra mitad de la población y que no sean adultos disfuncionales que necesitan de una mujer para educar a sus hijos, para lavarse la ropa o prepararse su comida.  

El machismo mata y además es nocivo para las mujeres, pero también para los hombres. La desigualdad no es buena para ninguna de las partes. 

Denuncias como estas nos recuerdan que tenemos que seguir trabajando para impulsar comunidades igualitarias 

 

 

oriens

Oriens es una cooperativa social que tiene como objeto la intervención socioeducativa y cultural para promover cambios en nuestro entorno.

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